
Tu me matas de apoco pero me matas, no te puedo evitar, te quiero esquivar y termino al lado tuyo. Dicen que los opuestos se atraen, entonces no entiendo porque no estamos casados…
Intento no hablarte mucho y cuando me hablas empiezo a temblar, me da por las bolas no poder decirte que me haces mal. Quizás yo quiero que me siga haciéndome mal porque ya me acostumbre así. Si crías un perro a los gritos, no pretendas que cuando seas amable con él te entienda.
La verdad que te pienso y te imagino rara, como un cuchillo con doble filo, o como un pela papa, ¿Sabes cuantas veces me corte con el pela papa? Pero acá estoy, cortando las papas porque sino no como.
Quisiera mirarte a los ojos y decirte que no te quiero, pero te veo con el y mi corazón te susurra, le doy la orden de que se calle pero él me toma el pelo y sigo poniendo cara de culo, por eso cuando te veo no es por vos que tengo esa cara, sino porque mi corazón susurra tu nombre y no quiero…
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